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Aprobaron los fondos para completar una obra pluvial iniciada en 2022
El Concejo Deliberante dio luz verde a un convenio por más de 40 millones de pesos para instalar bombas y poner en funcionamiento el sistema de desagües de Lautaro y Estocolmo, en Ostende. La intervención busca resolver problemas de anegamiento, aunque todavía no se informó cuándo estará operativa.
Una obra destinada a solucionar los problemas de acumulación de agua en Ostende dio un nuevo paso después de más de cuatro años de gestiones y trabajos. Durante la sesión del viernes 9 de octubre, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el convenio que permitirá destinar $40.579.733,20 a la colocación de bombas y puesta en marcha del sistema de desagües pluviales de la Cuenca 3, ubicado en la zona de Lautaro y Estocolmo. La decisión legislativa habilita una nueva etapa administrativa para completar la infraestructura, aunque no significa que los trabajos pendientes ya hayan sido ejecutados.
El proyecto tiene antecedentes que se remontan a 2021, cuando se gestionó financiamiento provincial por casi nueve millones de pesos para desarrollar la intervención original. En abril de 2022, la Municipalidad anunció el inicio de los trabajos, cuyo objetivo era conducir el agua de lluvia hacia un recinto de infiltración y reducir los anegamientos en las calles del sector. Incluso durante 2023 se informaron avances en distintas etapas de ejecución. Sin embargo, la necesidad de incorporar bombas y completar la puesta en funcionamiento demuestra que el sistema todavía requiere nuevas intervenciones para cumplir plenamente la finalidad con la que fue proyectado. Hasta el momento, no se difundió un informe técnico que permita establecer con precisión qué porcentaje de la obra está terminado.
El financiamiento aprobado tiene una particularidad: proviene de fondos remanentes del convenio provincial destinado a la puesta en valor de avenida Bunge, la Plazoleta de los Pioneros y calle Sirena, que serán reasignados para completar el sistema pluvial de Ostende. La decisión permite avanzar sobre una infraestructura pendiente, pero también deja interrogantes que requieren respuestas: cuándo comenzarán las tareas, cuánto tiempo demandará la instalación de las bombas y qué pruebas deberán realizarse antes de considerar operativo el sistema. Para los vecinos que conviven con las consecuencias de las lluvias intensas, la aprobación de los recursos representa un avance. La verdadera solución llegará cuando la obra finalmente funcione y el agua deje de convertirse en un problema cada vez que llueve.



