Del Concejo al Congreso: el turismo de Pinamar llevó su crisis a la agenda nacional

Alfredo Baldini expuso ante la Comisión de Turismo de Diputados y aseguró que los costos del sector aumentaron alrededor de un 800% desde 2023, mientras la rentabilidad y la ocupación vienen retrocediendo. El planteo llega apenas una semana después de que empresarios locales reclamaran en el Concejo una reducción de tasas.

La preocupación del sector turístico de Pinamar salió de la ciudad y llegó al Congreso Nacional. Alfredo Baldini, presidente de la Cámara de Empresarios local, participó de una reunión informativa de la Comisión de Turismo de Diputados junto a representantes de otros destinos del país y describió un escenario de costos crecientes, menor rentabilidad y dificultades para sostener establecimientos durante todo el año. Según planteó ante los legisladores, desde 2023 gastos como gas, electricidad e impuestos acumularon incrementos cercanos al 800% y esa ecuación está reduciendo la capacidad de reinversión de las empresas.

El diagnóstico no apareció por primera vez en Buenos Aires. Durante los últimos meses, Baldini viene advirtiendo sobre una temporada baja particularmente difícil y llegó a estimar que seis de cada diez hoteles podrían terminar funcionando únicamente durante el verano. El 23 de septiembre, representantes del sector llevaron una nota al Concejo Deliberante para solicitar una reducción de tasas municipales y plantearon también la necesidad de controlar los alojamientos informales y generar actividad durante los meses de menor demanda.

En Diputados, Baldini introdujo además otro dato que toca directamente una discusión que Pinamar viene teniendo puertas adentro: el papel de los eventos para combatir la estacionalidad. Sostuvo que son necesarios y bienvenidos, pero estimó que representan menos del 10% de la actividad turística. Su planteo fue que el problema requiere medidas estructurales y propuso reducir la presión impositiva sobre el sector. Otros destinos llevaron diagnósticos similares: desde Villa La Angostura informaron que la ocupación de julio pasó del 80% en 2023 al 40% en 2026, mientras representantes de Villa Gesell también advirtieron sobre cierres y caída de la ocupación.

El salto del reclamo desde el Concejo hasta el Congreso muestra que la discusión ya excede cuánto puede promocionarse una temporada. La pregunta que empieza a instalarse es cuánto de la estructura turística actual puede sostenerse durante doce meses cuando los empresarios aseguran que los costos superan los ingresos. Para Pinamar, donde buena parte de la economía depende directa o indirectamente del visitante, la respuesta también definirá qué ciudad queda funcionando cuando termina el verano.

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