Los robos vuelven a instalar la seguridad entre las preocupaciones de Pinamar

Una sucesión de hechos denunciados durante las últimas semanas, especialmente en Ostende, reactivó los reclamos de vecinos y comerciantes. El Concejo ya había pedido explicaciones al área de Seguridad, mientras el Municipio prepara nuevos sistemas de control. Por ahora, no hay estadísticas públicas actualizadas que permitan determinar si existe un crecimiento general del delito.

Robos en viviendas, vehículos sustraídos y hurtos ocurridos en distintos puntos del Partido volvieron a colocar la seguridad en el centro de la conversación local. Durante los últimos días se multiplicaron los reclamos de vecinos y comerciantes, particularmente en Ostende, mientras que también se reportaron episodios en Pinamar y otras localidades. El 2 de octubre, por ejemplo, la Policía demoró a dos jóvenes sospechados de protagonizar varios robos ocurridos en pocas horas en Ostende, uno de ellos contra una mujer de 79 años.

La preocupación ya había llegado al Concejo Deliberante. A fines de septiembre, durante la Comisión de Seguridad, los concejales analizaron el robo de varios vehículos en las inmediaciones de la Escuela Nº6 y resolvieron citar al secretario de Seguridad, Sebastián Berardone, para solicitar información sobre esos episodios y las estadísticas del programa Ojos en Alerta. En paralelo, durante los últimos días también crecieron los cuestionamientos políticos hacia la estrategia de prevención municipal.

Pero existe una diferencia importante entre registrar una sucesión de hechos y poder afirmar que Pinamar atraviesa una “ola de robos”. 2254 Noticias no encontró hasta el momento estadísticas oficiales actualizadas de 2026 que permitan comparar la cantidad de delitos de las últimas semanas con períodos anteriores. El Sistema Nacional de Información Criminal publica información oficial sobre delitos registrados, pero sus series consolidadas no ofrecen todavía una fotografía que permita comprobar ese supuesto incremento reciente en el distrito.

La discusión ocurre, además, mientras el Municipio prepara un nuevo esquema preventivo de cara al verano. Berardone anunció la instalación de un anillo digital en los extremos norte y sur del Partido, nuevas lectoras automáticas de patentes vinculadas con bases provinciales y nacionales, cámaras y utilización de drones. Parte del dispositivo comenzará a probarse durante el fin de semana largo de octubre.

La tecnología puede sumar herramientas, pero el reclamo que aparece detrás de los últimos episodios es más inmediato: qué respuesta recibe el vecino que vive en Pinamar durante todo el año. Para saber si el delito efectivamente está creciendo hace falta algo más que percepciones, publicaciones en redes o declaraciones políticas: hacen falta datos comparables y públicos. Y esa información, por ahora, sigue siendo una de las piezas que faltan en la discusión.