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Una foto familiar, un mensaje y $870.000 perdidos: así engañaron a un jubilado
Un vecino de Madariaga de 77 años fue víctima de una estafa por WhatsApp. Los delincuentes utilizaron una imagen de su hija y sus nietos para hacerse pasar por un familiar y convencerlo de realizar una transferencia. El caso quedó bajo investigación judicial.
Una fotografía familiar puede generar confianza incluso cuando llega desde un número desconocido. Eso fue lo que aprovecharon los responsables de una estafa que tuvo como víctima a un jubilado de 77 años de General Madariaga, quien terminó transfiriendo $870.000 después de recibir mensajes de WhatsApp de una persona que se hacía pasar por su hija. El episodio ocurrió el 26 de septiembre y fue dado a conocer públicamente el 8 de octubre, a partir de una denuncia que puso en marcha la investigación judicial.
Según la información publicada por El Mensajero, el hombre recibió mensajes desde un número que no tenía registrado, pero cuyo perfil mostraba una fotografía de su hija junto a sus nietos. La persona que escribía le hizo creer que necesitaba dinero para afrontar una reparación. Convencido de que estaba ayudando a su familia, el jubilado realizó una transferencia por $870.000. Posteriormente descubrió que había sido engañado y presentó la denuncia correspondiente.
La modalidad combina dos elementos que hacen especialmente convincentes este tipo de maniobras: la suplantación de identidad y el uso de información personal. Una fotografía obtenida de redes sociales o de otro perfil puede alcanzar para que un mensaje parezca auténtico, sobre todo cuando se presenta una situación urgente y se solicita dinero. Por eso, ante cualquier pedido de transferencia recibido desde un número nuevo, la recomendación es interrumpir la conversación y comunicarse directamente con el familiar a través de un contacto previamente conocido. También es importante no confiar únicamente en la foto de perfil, el nombre que aparece en pantalla o la supuesta urgencia del mensaje.
El caso vuelve a mostrar que las estafas digitales no siempre requieren sistemas sofisticados: muchas veces se apoyan en vínculos afectivos y en la preocupación por alguien cercano. La investigación deberá determinar quién recibió el dinero y qué recorrido siguieron los fondos transferidos. Mientras tanto, la experiencia deja una advertencia para toda la comunidad: antes de enviar dinero, incluso cuando el pedido parece venir de alguien de confianza, una llamada de verificación puede evitar una pérdida económica importante.



