Un detector de metales duró pocos días en un colegio: intervino la Provincia y ordenaron retirarlo

El Colegio General Don José de San Martín dejó de utilizar el dispositivo que había incorporado para controlar el ingreso de estudiantes. Según informó Minuto G, la decisión llegó después de una intimación de la autoridad educativa provincial. El episodio plantea una discusión sobre los límites de las medidas de seguridad dentro de las escuelas.

La instalación de un detector de metales en el Colegio General Don José de San Martín de Villa Gesell duró poco. El establecimiento había comenzado a utilizar el dispositivo a fines de septiembre como parte del procedimiento de ingreso de sus estudiantes, pero la medida quedó sin efecto durante la primera semana de octubre. Según publicó Minuto G el 7 de octubre, el retiro se produjo después de una intimación de la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP), organismo provincial que supervisa a los establecimientos educativos privados. Desde entonces, los alumnos dejaron de pasar por el detector para ingresar al colegio.

La situación abre una discusión que excede al establecimiento. La seguridad escolar es una preocupación legítima para las familias y las comunidades educativas, pero las herramientas elegidas para garantizarla también requieren criterios claros. Un detector de metales, habitual en aeropuertos o determinados edificios públicos, introduce una modalidad de control poco frecuente en la vida escolar cotidiana. ¿Qué situación motivó su instalación? ¿Existió una evaluación previa? ¿Se consultó a las familias y a las autoridades educativas? Son preguntas relevantes para comprender una decisión que terminó siendo revertida en cuestión de días.

Por el momento, la información difundida permite confirmar que el dispositivo fue retirado, pero no alcanza para establecer todos los fundamentos de la intervención provincial ni conocer la posición institucional del colegio. Esos elementos resultan importantes para evitar conclusiones apresuradas. El episodio, sin embargo, deja planteado un interrogante de fondo: cómo construir escuelas más seguras sin transformar el ingreso a clases en un procedimiento de sospecha permanente. Encontrar ese equilibrio exige prevención, diálogo y reglas que contemplen tanto la protección como los derechos de quienes forman parte de la comunidad educativa.

Fuente: Minuto G, 7 de octubre de 2026.

https://www.minutog.com/2-sociedad/37403-el-colegio-san-martin-tuvo-que-retirar-el-detector-de-metales