Subtítulos, textos alternativos y lenguaje claro: una guía para comunicar sin dejar gente afuera

La Provincia presentó un manual destinado a medios, organismos y comunicadores con herramientas para producir contenidos más accesibles. Incluye recomendaciones para redes sociales, sitios web, piezas audiovisuales, diseño y lectura fácil.

Publicar información no significa necesariamente que todas las personas puedan acceder a ella. Un video sin subtítulos, una imagen sin descripción, una combinación de colores difícil de distinguir o un texto innecesariamente complejo pueden convertirse en barreras para una parte de la audiencia.

Con esa problemática como punto de partida, el Gobierno bonaerense presentó una Guía de Comunicación Inclusiva y Accesible, un documento dirigido a medios de comunicación, organismos públicos, instituciones y equipos encargados de producir contenidos. La propuesta reúne criterios y herramientas para incorporar la accesibilidad desde el momento en que una pieza comienza a diseñarse.

Accesibilidad también en Instagram y las redes

Una parte importante del material está dedicada a la comunicación digital. Entre las prácticas recomendadas aparecen la incorporación de texto alternativo en las imágenes, subtítulos y transcripciones en contenidos audiovisuales, descripciones adecuadas de los enlaces y una estructura clara de títulos y subtítulos.

La guía también aborda cuestiones de diseño como tipografías legibles, tamaño de los textos, contraste entre fondo y contenido y uso del color. La premisa es que la información importante no dependa exclusivamente de un recurso visual que determinadas personas puedan no percibir correctamente.

En los videos, por ejemplo, los subtítulos permiten acceder al contenido a personas sordas o con dificultades auditivas, pero también terminan beneficiando a cualquier usuario que consume redes sociales sin sonido. Algo similar ocurre con el lenguaje claro: pensado inicialmente como una herramienta de accesibilidad, facilita la comprensión para el conjunto de la audiencia.

Comunicar para públicos diferentes

El documento incorpora además recomendaciones sobre lectura fácil y pictogramas, recursos destinados a facilitar la comprensión de determinados contenidos para personas con discapacidad intelectual, dificultades cognitivas o problemas de comprensión lectora.

También plantea criterios para evitar expresiones discriminatorias y propone poner a las personas por delante de etiquetas o diagnósticos, especialmente cuando se comunica sobre discapacidad.

La iniciativa forma parte de las políticas provinciales vinculadas con inclusión y accesibilidad y busca que estos criterios dejen de aparecer como una adaptación posterior para convertirse en una parte habitual del proceso de comunicación.

Una discusión que también alcanza a los medios

La publicación de la guía deja una pregunta que excede al Estado. ¿Cuánto de la información que producimos diariamente puede ser consumida realmente por todas las personas?

Para medios digitales, portales de noticias, instituciones y cuentas de redes sociales, muchas de las mejoras propuestas no requieren grandes inversiones tecnológicas. Agregar subtítulos, describir correctamente una fotografía, utilizar contrastes adecuados o escribir con mayor claridad son pequeñas decisiones editoriales que pueden ampliar considerablemente el acceso a la información.

En un escenario donde buena parte de las noticias circula primero por una pantalla, la accesibilidad también empieza a formar parte de la calidad periodística.

Fuente: Gobierno de la Provincia de Buenos Aires – Guía de Comunicación Inclusiva y Accesible.