Del mar al campo en pocos kilómetros: Pinamar y Madariaga ensayan una nueva forma de vender la región

“Mar y Campo” busca unir dos paisajes que durante años se promocionaron por separado: las playas de Pinamar y la identidad rural de General Madariaga. La propuesta tuvo su presentación en la FIT y abre una pregunta más interesante que el lanzamiento de una marca: cuánto puede ganar la región si empieza a pensarse como un único destino.

En menos de una hora, un visitante puede pasar de la playa, los médanos y los bosques de Pinamar a los caminos rurales, la gastronomía de campo y las tradiciones de Madariaga. Esa cercanía siempre estuvo ahí. Lo nuevo es el intento de convertirla en una herramienta turística bajo un mismo concepto: “Mar y Campo”.

La iniciativa conjunta fue presentada durante la Feria Internacional de Turismo y apunta a complementar dos perfiles diferentes. Para Pinamar significa ofrecer alternativas más allá de la playa; para Madariaga, acercarse a un enorme flujo de turistas que cada verano llega a la costa y que no necesariamente cruza la Ruta 11 para conocer lo que existe apenas unos kilómetros tierra adentro. En ese intercambio aparece probablemente el mayor potencial de la propuesta.

El desafío comienza ahora. Para que “Mar y Campo” sea algo más que una buena idea necesita transformarse en experiencias concretas: recorridos, gastronomía, establecimientos rurales, actividades, prestadores y una estrategia que permita al visitante saber qué puede hacer, cuánto tiempo necesita y cómo contratarlo. Hasta ahora, la información difundida públicamente permite reconocer el concepto y la intención de trabajar en conjunto, pero no un catálogo consolidado de productos turísticos.

Ahí puede estar también la oportunidad para Madariaga. En lugar de intentar competir con el principal atractivo de la costa, aprovecharlo como puerta de entrada. El mar ya lleva millones de visitantes a la región; el desafío es conseguir que algunos decidan seguir unos kilómetros más y descubrir también el campo.