PINAMAR · INFORMACIÓN LOCAL

De la fiesta al producto turístico: la apuesta para mover Madariaga durante todo el año
El Motoasado dejó miles de visitantes durante un fin de semana de octubre, pero detrás del evento aparece una estrategia más amplia: aprovechar celebraciones nacidas de clubes, instituciones y vecinos para generar movimiento turístico fuera de la temporada de verano.
Durante tres días, miles de motos, visitantes de distintos puntos del país e incluso participantes extranjeros llegaron a Madariaga por el Motoasado. La décima edición volvió a demostrar algo que para una ciudad ubicada a pocos kilómetros de los grandes destinos de playa puede resultar clave: no hace falta esperar al verano para generar movimiento turístico. El encuentro reunió más de 3.000 motos y volvió a colocar a la ciudad en una agenda que trascendió la región.
El director de Turismo, Juan Ignacio Odriozola, explicó que buena parte de las celebraciones que integran el calendario madariaguense no nacen directamente del Municipio, sino de vecinos, clubes e instituciones. La tarea del Estado, sostuvo, pasa por acompañarlas con logística, personal, gestiones, promoción y otros recursos. Pero el objetivo va un poco más lejos: conseguir que una celebración deje de ser solamente un evento para convertirse en un producto capaz de atraer visitantes y distribuir actividad económica en la comunidad.
La idea también empieza a conectarse con otra estrategia presentada recientemente junto a Pinamar: “Mar y Campo”. Allí ambos municipios plantearon complementar la playa con la identidad rural, la gastronomía, la cultura y las tradiciones de Madariaga para ampliar la experiencia del visitante. Son iniciativas diferentes, pero comparten una misma lógica: construir motivos para llegar a la región durante más meses del año y conseguir que quien ya está en la costa también tenga razones para cruzar la Ruta 11.
El desafío será transformar esa intención en una agenda sostenida. El Motoasado demuestra que un evento puede movilizar miles de personas fuera del verano; el paso siguiente es conseguir que no sea una excepción. Si cada fiesta logra convertirse en una razón para viajar, Madariaga empieza a tener algo más importante que un calendario de eventos: empieza a construir temporada propia.



